"Contempla el rebaño que ante ti se apacienta. No sabe lo que es ayer ni lo que es hoy; corre de aquí para allá, come, descansa y vuelve a correr, y así desde la mañana hasta la noche, un día y otro, ligado inmediatamente a sus placeres y dolores, clavado al momento presente, sin demostrar ni melancolía ni aburrimiento. El hombre contempla con tristeza semejante espectáculo, porque se considera superior a la bestia, y, sin embargo, envidia su felicidad.
Esto es lo que él querría: no sentir como la bestia, no querer como la bestia.
-¿Por qué no me hablas de tu felicidad y no haces más que mirarme?
Y la bestia quisiera responder y decir:
-Porque olvido a cada instante lo que quiero responder.
Ahora bien, mientras preparaba esta respuesta ya la había olvidado y se calló".
Friedrich Nietsche, "Sobre la Utilidad y el Perjuicio de la Historia para la Vida"
Si bien nos queda claro que el mensaje de este ensayo alude a la incapacidad del hombre para ser feliz justamente por su condición, como ser inteligente y no ligado a la inmediatez de sus necesidades corporales, sino que al recuerdo y en base a eso, al futuro próximo, lejano e infinito; mi intención es tomar la visión del hombre como un animal particular(utilizo el término animal para referirme al humano solamente por nuestra fisiología animal. Internamente nuestro funcionamiento vital no es diferente al del animal) y analizar esta particularidad, tomando como base la obra "Análisis de la Antropología Filosófica" del filósofo Ernst Cassierer donde nos habla sobre lo que realmente nos hace humanos y nos diferencia de los animales.
Sería ingenuo creer que existe una realidad absoluta para todos los animales. La realidad está estrechamente ligada a nuestro mundo perceptivo, es decir a nuestro aparto sensorial. Lo que somos capaces de percibir con nuestros sentidos corresponde a nuestra realidad. Por este motivo, ya que los animales poseen desarrollados en distinto grado sus órganos sensoriales, adaptados cada uno perfecamente al entorno en que viven, cada uno de ellos posee una realidad diferente. Se nos habla de que en el mundo del erizo de mar, sólo hay cosas de erizo de mar y en un mundo de moscas, solo hay cosas de moscas. Por lo tanto, es necesario conocer en profundidad la anatomía de un ser, para recién tener una idea de su mundo de experiencias, por eso decimos que la realidad está tan diversificada como organismos existen. Pero es de este mismo punto en donde el humano ya posee una singularidad, ya desde su mundo perceptivo. El animal al recibir un estímulo posee reacciones prefabricadas, traídas en sus intintos desde generaciones atrás. En cambio, el hombre, posee una reacción tardía que pasa por un complejo proceso de asociación y elaboración para lograr recién emitir una respuesta.
La clásica definición del hombre como ser racional queda corta e incompleta , pues el lenguaje se ha aceptado como una muestra de racionalidad y existen animales de inteligencia superior que han demostrado estar en posesión de algúnun tipo de lenguaje, un lenguaje bastante básico en comparación al nuestro, limitado a la expresión de estados de ánimo o sensaciones, pero que nos muestra como probablemente debió haber comenzado nuestra especie en sus primeros intentos de comunicación. El hombre en cambio, posee un nivel de abstracción en su lenguaje mucho mayor, el que nos permite crear un lenguaje científico, como el de las matemáticas, para señalar cosas en una ubicación espacial imaginaria; o bien el lenguaje de la poesía. De una u otra manera el hombre ya no está limitado a la realidad inmediata, le es imposible verla cara a cara. Siempre tiende a pensar en el futuro y conversa consigo mismo d emanera constante, reflexiona. El hombre no vive a expensa de sus necesidades o deseos inmediatos, vive más bien entre emociones, esperanza y fuertes ilusiones y desilusiones en medio de sus fantasías y de sus sueños.